SEPANG, Malasia.- Un titubeo le negó a Sergio Pérez un último ataque con su Sauber sobre el Ferrari del bicampeón de la Fórmula Uno, el español Fernando Alonso, quien ganó ayer el Gran Premio de Malasia.
El piloto mexicano reconoció que la victoria pudo haber sido suya y que el error le quitó la oportunidad de vivir un momento mucho más emotivo que el que le dio el segundo sitio en esta carrera.
Al intentar rebasar a Alonso, Checo pisó el borde de una curva al abrirse de más, lo que lo sacó de la pista y dejó escapar al asturiano. Un giro y medio antes, el mexicano había recibido un mensaje de su equipo, en el que le pedían que tuviera cuidado.
"Es un sentimiento realmente agradable haber subido al podio aquí, pero creo que la victoria también era alcanzable. Dos veces en la carrera estuve cerca de alcanzar a Fernando (Alonso)", relató el tapatío.
"En mi última stint (tanda), cuando estaba en el compuesto duro de llantas, se habían degradado bastante. No fue fácil, y cuando me abrí, fue demasiado y toqué el borde de la curva. En realidad fui afortunado de no haberme salido (del todo) de la pista".
Especialistas, analistas e incluso ex campeones del mundo, como Nigel Mansell, criticaron el mensaje que Sauber le dio a Sergio, pues pudo haberlo desconcentrado durante su cacería sobre Alonso.
"Qué gran carrera de Ferrari y Alonso, Pérez muy cerca, es una lástima que el mensaje en el radio lo distrajo, pero fue brillante, bien hecho", escribió Mansell en Twitter.
Pérez dijo que dicha indicación de su equipo no fue lo que lo llevó a cometer el error.
"No, para nada. Obviamente, el equipo estaba preocupado, para nosotros un segundo lugar significa mucho y ellos estaban bastante preocupados, yo iba bastante rápido en condiciones difíciles.
Al final, Pérez hizo una señal con el índice a Alonso, mientras el asturiano lo felicitaba.
"Le dije que era mía (la carrera), que estuve a nada de ganarle", dijo Pérez.
¿Qué te respondió Alonso?
"Que lo sabía y se rió".
El piloto mexicano reconoció que la victoria pudo haber sido suya y que el error le quitó la oportunidad de vivir un momento mucho más emotivo que el que le dio el segundo sitio en esta carrera.
Al intentar rebasar a Alonso, Checo pisó el borde de una curva al abrirse de más, lo que lo sacó de la pista y dejó escapar al asturiano. Un giro y medio antes, el mexicano había recibido un mensaje de su equipo, en el que le pedían que tuviera cuidado.
"Es un sentimiento realmente agradable haber subido al podio aquí, pero creo que la victoria también era alcanzable. Dos veces en la carrera estuve cerca de alcanzar a Fernando (Alonso)", relató el tapatío.
"En mi última stint (tanda), cuando estaba en el compuesto duro de llantas, se habían degradado bastante. No fue fácil, y cuando me abrí, fue demasiado y toqué el borde de la curva. En realidad fui afortunado de no haberme salido (del todo) de la pista".
Especialistas, analistas e incluso ex campeones del mundo, como Nigel Mansell, criticaron el mensaje que Sauber le dio a Sergio, pues pudo haberlo desconcentrado durante su cacería sobre Alonso.
"Qué gran carrera de Ferrari y Alonso, Pérez muy cerca, es una lástima que el mensaje en el radio lo distrajo, pero fue brillante, bien hecho", escribió Mansell en Twitter.
Pérez dijo que dicha indicación de su equipo no fue lo que lo llevó a cometer el error.
"No, para nada. Obviamente, el equipo estaba preocupado, para nosotros un segundo lugar significa mucho y ellos estaban bastante preocupados, yo iba bastante rápido en condiciones difíciles.
Al final, Pérez hizo una señal con el índice a Alonso, mientras el asturiano lo felicitaba.
"Le dije que era mía (la carrera), que estuve a nada de ganarle", dijo Pérez.
¿Qué te respondió Alonso?
"Que lo sabía y se rió".