GUADALAJARA, Jalisco.- Luego de su histórico segundo puesto obtenido en el Gran Premio de Malasia, el tapatío Sergio Pérez arribó este lunes a Guadalajara.
Con una enorme sonrisa en el rostro, el piloto de la escudería Sauber cruzó la puerta de llegadas internacionales del Aeropuerto tapatío, donde ya lo aguardaba un numeroso grupo de medios de comunicación.
El jalisciense de 22 años de edad sólo leyó un pequeño mensaje.
"Estoy muy agradecido con la vida, y con Dios", expresó en sus primeras palabras.
A su salida de la terminal, Checo se encontró con su madre, Marilú, quien cumple años, así como con su padre Antonio y sus hermanos Antonio y Paola.
Checo descansará unos días antes de volver a Asia para el GP de China, a correrse en Shanghai en tres semanas.
Con una enorme sonrisa en el rostro, el piloto de la escudería Sauber cruzó la puerta de llegadas internacionales del Aeropuerto tapatío, donde ya lo aguardaba un numeroso grupo de medios de comunicación.
El jalisciense de 22 años de edad sólo leyó un pequeño mensaje.
"Estoy muy agradecido con la vida, y con Dios", expresó en sus primeras palabras.
A su salida de la terminal, Checo se encontró con su madre, Marilú, quien cumple años, así como con su padre Antonio y sus hermanos Antonio y Paola.
Checo descansará unos días antes de volver a Asia para el GP de China, a correrse en Shanghai en tres semanas.