MÉXICO, DF - El quarterback de los Jets, Mark Sánchez, relató que tuvo ganas de golpear al coach Rex Ryan, luego que, tras dos derrotas consecutivas en 2010, el estratega dejó entrever la posibilidad de mandar a la banca al pasador.
En la edición de agosto de la revista GQ en EU, Sánchez dijo que el momento de tensión ocurrió en diciembre, tres días después de una derrota en Miami que se ligó con otra ante Nueva Inglaterra y en las que Sánchez tuvo mal desempeño.
Ryan comentó que consideró sentar al pasador durante el tercer cuarto del juego en Miami y en las siguientes prácticas de cara al duelo ante Pittsburgh, retiró a Sánchez y le dio varias repeticiones al suplente Mark Brunell con el primer equipo.
"Quería pelear con él (Ryan). Realmente estaba enojado", dijo Sánchez a la revista.
Su enojo fue tal, que no dejó que Brunell controlara la ofensiva en las prácticas, y el coordinador ofensivo Brian Schottenheimer tuvo que calmarlo.
La molestia de Sánchez, según varios jugadores de los Jets, incluido Brunell, se tomó como una muestra de madurez y liderazgo del pasador de 24 años.
Recientemente, la decisión de otro coach, Bill Belichick, sorprendió a otro quarterback de renombre, Tom Brady.
El pasador de los Patriotas se dijo sorprendido por no jugar en el primer duelo de pretemporada y señaló que se enteró que no lo haría hasta la noche previa.
"Antes discutía más estas cosas, pero ahora como que entiendo por qué (Belichick) hace las cosas y sólo me dedico a prepararme, sin importar la situación", dijo Brady en entrevista con la estación de radio WEEI de Boston.