MUNICH, Alemania.- El destino sí existe, y éste dictaba que el Chelsea sería campeón de Europa, afirmó Didier Drogba.
"Creo mucho en el destino. Estaba escrito desde hace mucho tiempo atrás. Este equipo es increíble, le dedico esta copa a todos los entrenadores y jugadores que tuvimos antes. Mi gol del empate cambió el partido. La vida es fantástica", expresó el marfileño tras el encuentro.
"Incluso aunque ellos hubieran marcado su penal en la prolongación, Juan Mata nos dijo que íbamos a marcar otro tanto. Todos estábamos convencidos de ello".
Drogba, anotador el gol del empate al 88' y el cobro decisivo en la tanda de penales, reconoció todo el trabajo que se ha hecho en los Blues para hacerse de su primera Orejona.
"Hemos luchado por esto durante años y años. Se ha visto el gran espíritu que tiene el equipo, nunca nos hemos rendido, hemos luchado hasta el final. Lo de hoy ha sido increíble", sostuvo.
"He estado aquí 8 años y los chicos nos muestran el camino. Cuando eres jugador del Chelsea nunca hay que darse por vencido hasta el final. Intentamos dárselo a los nuevos jugadores, los más jóvenes y creo que es increíble".
Con su par anotaciones, el atacante africano se quitó la espina que traía desde el 2008, cuando fue expulsado en la Final de la Liga de Campeones contra el Manchester United, a la postre perdieron el título en penales.
El marfileño fue nombrado el mejor jugador del partido y evitó hablar de una supuesta transferencia al Barcelona, y recordó que todavía tiene talento para darle al Chelsea.

LA CASA NO PESA

Didier Drogba y los penales le dieron al Chelsea su primera Liga de Campeones y una noche trágica al Bayern Munich.
El cuadro londinense, con el atacante marfileño como protagonista, venció ayer 4-3 en penales, luego del empate 1-1, a los bávaros, quienes eran favoritos al disputar la Final en su casa, el Allianz Arena.
Los Blues rompieron una vez más los pronósticos al pasar por encima de otro grande de Europa, pues ya en Semifinales habían despachado al Barcelona. En Octavos dejaron fuera al Nápoles y en Cuartos al Benfica.
Drogba demostró su capacidad en los momentos adecuados, primero al marcar en el minuto 88 el gol que mandó el juego a tiempos extra y después el penal que lo definió a favor del Chelsea.
Sin embargo, el equipo que dirige Roberto Di Matteo no demostró un futbol ofensivo, pues fue pasivo y conservador, por lo que de inmediato los bávaros tomaron las riendas del encuentro.
Una y otra vez se vio al Bayern volcarse a la portería de Petr Cech, con Franck Ribéry, Arjen Robben y Phillip Lahm de impulsores, pero una y otra vez los ingleses se amontonaron en su zona para despejar cualquier peligro.
El ímpetu de los pupilos de Jupp Heynckes no disminuyó en ningún momento, y para la segunda parte salieron más agresivos, pero su rival siguió en la misma tónica.
Fue hasta el 83' que los alemanes rompieron el cerrojo, cuando Thomas Muller marcó el 1-0 al cabecear un centro a segundo poste de Bastian Schweinsteiger.
Pero la alegría germana duró poco, 5 minutos después Drogba, en un tiro de esquina, remató de cabeza para poner el 1-1 y mandar el juego al alargue.
Al inicio de la prórroga el delantero marfileño se puso el traje villano por instantes, pues una falta suya sobre Ribéry valió un penal en contra, para su fortuna, Robben le quitó el papel al errar el cobro.
Al permanecer la igualada, el partido se tuvo que definir desde los 11 pasos, serie que pintaba bien para los alemanes cuando Lahm anotó su tiro y Juan Mata no.
Pero la fortuna abandonó de pronto a los bávaros, pues Ivica Olic le entregó su disparo a Cech y Schweinsteiger lo estrelló al poste.
El último turno le perteneció a Drogba, quien colocó el balón en el manchón, se perfiló de frente a Manuel Neuer y con temple disparó al lado derecho del portero, el resultado: el gol del título para los Blues y la primera Orejona que presumirá Londres.

QUE SE QUEDE

El técnico del Chelsea, Roberto Di Matteo, calificó como histórica la obtención de la primera Champions League del club londinense al vencer al Bayern Múnich en la tanda de penaltis.
Di Matteo admitió que durante el partido el Bayern tuvo más ocasiones y que lo decisivo había sido que el Chelsea tuvo más suerte en la lotería de los tiros desde los 11 pasos.
"Creo que el Bayern jugó un muy buen partido. Probablemente tuvieron más oportunidades que nosotros. Pero cuando se llega a los penales, se necesita un poco de suerte y a veces es una lotería.
"Para nosotros, para nuestro club, la de esta noche es una victoria histórica. Es la primera vez que ganamos la Champions. Vamos a festejarlo toda la noche", dijo Di Matteo.
El guardameta del Chelsea, Petr Cech, aseguró después de coronarse campeón de Europa que su entrenador merece continuar en el banquillo.
"Creo que ha hecho méritos suficientes para hacerse con el puesto de forma fija, pero ahora es la directiva la que tiene que decidir. No sé que sucederá con él (Di Matteo), pero ha logrado 2 Copas fantásticas, totalmente merecidas", aseguró Cech, de 29 años.
Di Matteo tomó las riendas del Chelsea el pasado mes de marzo tras la destitución del portugués André Villas-Boas y en apenas 2 meses ha conseguido la Liga de Campeones y la Copa de Inglaterra (FA Cup).
Ésta es la segunda Final de Liga de Campeones que disputa el guardameta checo después de perder por penaltis la de 2008 ante el Manchester United.
"Quizá la Final de Moscú ante el United no fue nuestro momento, pero como jugador esperas tener una segunda oportunidad de disputar otro partido así. Ha sido un camino largo y enrevesado, pero al final lo conseguimos y estamos todos muy contentos", concluyó Cech.