MÉXICO, DF.- Sin proponérselo, el delantero Pablo Velázquez mató dos pájaros de un tiro y eso le bastó para que el Libertad empatara anoche 1-1 como visitante frente al Cruz Azul.
De manera accidental, un choque del jugador visitante con Jesús Corona al minuto 11 provocó que este último dejara la cancha para irse a atender al hospital por un fuerte golpe en la cabeza.
El portero sustituto Yosgart Gutiérrez estuvo atento en todas las acciones, menos en una, que resultó determinante en el partido. Una salida tardía le costó la igualada a la Máquina, tras un remate de cabeza del propio Velázquez, al 70', en un centro enviado por el ex cruzazulino Carlos Bonet.
Este resultado pone contra las cuerdas al equipo mexicano que ahora tendrá que ir a ganar a Paraguay o empatar por dos goles o más para mantenerse en la única competencia en la que aún tiene vida; el 1-1 manda el duelo a tanda de penaltis.
Por más que en el discurso los cruzazulinos se aferraron a que lo físico no los mermaría tras el desgastante partido del domingo contra el América, 50 horas después de ese episodio, Enrique Meza se la jugó sólo con la mitad de los titulares.
Mientras Néstor Araujo, Jair Pereira, Adrián Cortés, Israel Castro y Christian Giménez fueron los hombres de hierro, la Máquina apostó por darle juego a sus refuerzos Alberto Rodríguez y Héctor "Pity" Altamirano, quienes apenas se incorporaron a los entrenamientos hace una semana.
Como si las desgracias no se cansaran de atosigar a Cruz Azul, el guardameta Corona fue una baja más.
A pesar de todo, tres de los jugadores con menos ajetreo hilaron el gol. Al 27', Edixon Perea mandó por derecha un centro que remató Maranhao y le cayó a Javier Orozco, quien con su olfato goleador siguió demostrando que está afinado para anotar en torneos internacionales.
Pero después todo fue aproximaciones: un tiro de Christian Giménez que pasó cerca del ángulo superior derecho, un cabezazo de Javier Orozco que el portero Rodrigo Muñoz rechazó, una jugada franca en la que Emanuel Villa voló el balón...
Ahora un Cruz Azul que más que nunca necesita hacer un partido épico en Paraguay para no irse tan pronto de vacaciones de la único torneo que le queda.
GOLPAZO A CORONA
José de Jesús Corona, portero de Cruz Azul, pasó la noche en el Hospital Español, tras conmocionarse, en el juego de Ida de los Octavos de Final de la Copa Libertadores ante Libertad de Paraguay.
A "Chuy" se le realizaron estudios para descartar cualquier lesión y salió bien, sólo se confirmó una herida en la barbilla.
Una fuente cercana al incidente confirmó que no habría lesión, como se rumoró por momentos, y que no tendría problemas para salir este día del nosocomio.
El guardameta se llevó un golpe de Pablo Velázquez, atacante del "Gumarelo", al 11', cuando salió a hacerse del balón en un pase filtrado.
Se especula que por algunos momentos perdió el sentido y que habría sufrido una conmoción, aunque ningún miembro del club cementero confirmó esta información.
Durante algunos segundos, el arquero se quedo inmóvil, ante el nerviosismo de los aficionados y de sus compañeros, quienes pidieron el ingreso del cuerpo médico de manera inmediata.
Corona tuvo que ser sustituido por Yosgart Gutiérrez, y salió en ambulancia hacia el centro médico en compañía del doctor de los celestes, Alfonso Jiménez.
Al galeno se le vio caminando en la recepción del hospital al tiempo que hablaba por teléfono, al cierre de esta edición Jiménez no había emitido alguna declaración respecto al estado de Corona.
La afición apoyó a portero cuando abandonaba la cancha para que lo subieran a la ambulancia que salió por la Plaza de Toros.
Fue en ese instante cuando ya el futbolista movía las manos, lo que indica que ya había recobrado el sentido.
RAPIDA ATENCION
La oportuna atención médica que recibió Jesús Corona fue fundamental para que el portero de Cruz Azul superara una conmoción cerebral ayer y tras la cual hoy sería dado de alta al mediodía.
Alfonso Jiménez, jefe de los servicios médicos de Cruz Azul, reconoció que el guardameta vivió una situación grave, pero la ambulancia tardó sólo cinco minutos en salir y al llegar al Hospital Español ya estaban listos los neurólogos, conscientes de la situación porque uno de ellos estaba viendo por televisión el partido ante el Libertad de Paraguay.
"Fue una conmoción cerebral bastante fuerte, afortunadamente se atendió rápido, la atención se agilizó y eso facilitó las cosas, eso fue importante.
"Perdió la conciencia en el golpe, cuando voy a atenderlo se encontraba inconsciente, lo fuimos estabilizando, se le aplicó oxígeno y al hospital llegó más estabilizado", dijo este miércoles Jiménez, vía telefónica.
Corona sufrió un fuerte golpe en la cabeza como producto de un choque con el delantero Pablo Velázquez cuando se disputaba el minuto 11 del duelo de ida de los Octavos de Final de la Copa Libertadores.
Al arribar al Hospital Español, el Jefe de Neurología, Rogelio Revuelta, y el neurólogo Fernando Pazos ya tenían todo listo para atender a Corona.
"Me comuniqué con el doctor Revuelta, estaba viendo el partido en su hogar", refirió el médico de la Máquina.
La cercanía entre el Estadio Azul y el Hospital Español también fue clave en esta situación.
"Desde anoche estaba bien, se le suturó la herida abajo del labio, está consciente, pasó bien la noche", mencionó.
En la madrugada de este miércoles, Corona pasó a su cuarto.
Ahora, se prevé que el futbolista esté un par de horas en reposo y, si la evaluación médica indica que está bien de salud y que no corre riesgo, viajaría con el plantel a Paraguay para el duelo de Vuelta ante Libertad el próximo martes.
RESPONDE LA AFICION
Aunque la afición celeste respondió al llamado de La Máquina anoche en Copa Libertadores, al final se le volteó y abucheó al equipo tras el empate contra el Libertad de Paraguay.
Los aficionados llenaron el Estadio Azul, pues se registró una entrada cercana a las 34 mil personas.
El apoyo estuvo desde antes del encuentro, pues cuando llegó el camión que transportaba al equipo cerca de 500 personas recibieron con aplausos a los jugadores.
Ya adentro del inmueble, cuando el once celeste saltó a la cancha, la porra La Sangre Azul sacó una enorme manta con la leyenda "Mi loco amor, Cruz Azul".
Al mismo tiempo, dichos aficionados sacaron luces de bengala, lanzaron tiras de papel a la cancha y salió humo con los colores del equipo, desde unos tubos amarrados a la reja de la cabecera donde se encuentra el grupo de animación.
Y pronto se hizo sentir la hinchada celeste pues desde que el sonido local anunció a los jugadores del conjunto cementero hubo aplausos al por mayor además de gritos; en cambio, cuando se mencionó a la plantilla paraguaya la rechifla retumbó en el inmueble de la Colonia Nochebuena.
Los aficionados del cuadro cementero reclamaron cada una de las faltas en contra que se le marcaban a su equipo, y no dejó de alentar en prácticamente todo el primer tiempo.
El éxtasis de la noche llegó con el gol de Javier Orozco, al 27', pero decayó con la anotación de Pablo Velázquez, al grado de que despidió con una sonora rechifla al conjunto cementero.