MÉXICO, DF.- Para el actor Will Ferrell, quien hace una sátira del narcotráfico en su cinta Casa de mi Padre, el hecho de que se legalicen las drogas en México podría ayudar a que los índices de violencia en el País se aligeren, aunque sea un poco.
"Creo que sí, sí lo estaría (a favor de la legalización). Creo que es una propuesta muy interesante y que, obviamente, de ser aceptada sería muy controvertida, pero al mismo tiempo podrían cobrar impuestos y controlar las ventas y ganancias", puntualizó el actor ayer en conferencia de prensa en el DF.
"También ayudaría a analizar las situaciones entre Estados Unidos y México, y si además ayudara a ponerle un alto al crimen y a toda la violencia, sí es algo digno de considerar".
Luego de haberse metido en la piel de un mexicano que habla en español todo el tiempo, Ferrell dijo que su opinión sobre el País no ha cambiado y que más bien sigue siendo igual de positiva y afectiva que siempre.
"Creo que tengo una justa y honesta perspectiva sobre México y, en cierta forma, el guión que escribió Andrew Steele muestra que, como estadounidenses, entendemos que los problemas que tenemos con nuestra frontera no son lejanos a los que tiene México, más bien es un problema y una responsabilidad compartida", reflexionó el protagonista de Elfo y Semi-Pro.
Y es que, más que una crítica a los problemas que vive actualmente el País, Casa de mi Padre trata de satirizar estas temáticas dándoles una embarrada de taco-western, cinta romántica y de acción y una especie de homenaje a las telenovelas y películas mexicanas de los 70.
"Yo me sentía como niño en el rodaje. Matt (Piedmont, director) me dijo: 'Cualquier idiotez que se te ocurra, hazla, yo te avisaré si te pasaste', y nunca me avisó, me dejé ir. Ahora más bien ya no quiero actuar en nada más, porque ya no puedo tomarme nada en serio", señaló Diego Luna.
De hecho, la locura y la desfachatez fueron más que vitales para que se hiciera esta película, donde Will da vida a Armando, un ranchero que ve cómo su familia se desmorona cuando su hermano, Raúl (Luna), se enfrenta en una guerra de poder con un capo llamado Onza (Gael García Bernal).
"Diego tiene mucha locura en él; de hecho, creo que está clínicamente loco, y creo que eso es lo bueno de esta profesión. Con esa locura puedes haces cosas que normalmente no harías. Nos pagan para ser dementes profesionales", consideró Will.
ASÍ LO DIJO
"Casa de mi Padre es la película más increíble en la que he participado en toda mi carrera".
Diego Luna, actor.
"Creo que sí, sí lo estaría (a favor de la legalización). Creo que es una propuesta muy interesante y que, obviamente, de ser aceptada sería muy controvertida, pero al mismo tiempo podrían cobrar impuestos y controlar las ventas y ganancias", puntualizó el actor ayer en conferencia de prensa en el DF.
"También ayudaría a analizar las situaciones entre Estados Unidos y México, y si además ayudara a ponerle un alto al crimen y a toda la violencia, sí es algo digno de considerar".
Luego de haberse metido en la piel de un mexicano que habla en español todo el tiempo, Ferrell dijo que su opinión sobre el País no ha cambiado y que más bien sigue siendo igual de positiva y afectiva que siempre.
"Creo que tengo una justa y honesta perspectiva sobre México y, en cierta forma, el guión que escribió Andrew Steele muestra que, como estadounidenses, entendemos que los problemas que tenemos con nuestra frontera no son lejanos a los que tiene México, más bien es un problema y una responsabilidad compartida", reflexionó el protagonista de Elfo y Semi-Pro.
Y es que, más que una crítica a los problemas que vive actualmente el País, Casa de mi Padre trata de satirizar estas temáticas dándoles una embarrada de taco-western, cinta romántica y de acción y una especie de homenaje a las telenovelas y películas mexicanas de los 70.
"Yo me sentía como niño en el rodaje. Matt (Piedmont, director) me dijo: 'Cualquier idiotez que se te ocurra, hazla, yo te avisaré si te pasaste', y nunca me avisó, me dejé ir. Ahora más bien ya no quiero actuar en nada más, porque ya no puedo tomarme nada en serio", señaló Diego Luna.
De hecho, la locura y la desfachatez fueron más que vitales para que se hiciera esta película, donde Will da vida a Armando, un ranchero que ve cómo su familia se desmorona cuando su hermano, Raúl (Luna), se enfrenta en una guerra de poder con un capo llamado Onza (Gael García Bernal).
"Diego tiene mucha locura en él; de hecho, creo que está clínicamente loco, y creo que eso es lo bueno de esta profesión. Con esa locura puedes haces cosas que normalmente no harías. Nos pagan para ser dementes profesionales", consideró Will.
ASÍ LO DIJO
"Casa de mi Padre es la película más increíble en la que he participado en toda mi carrera".
Diego Luna, actor.