MÉXICO, DF.- Omar Jiménez invirtió 38 horas de su vida para estar anoche frente a Paul McCartney.
El joven, de 28 años, abordó el miércoles su auto en Mérida, Yucatán, manejó 18 horas, hizo fila otras 8 y espero medio día más en el Zócalo hasta que sonó el primer acorde del concierto.
"Escucho a los Beatles desde niño. Me sé casi todas sus canciones, y uno de mis preferidos siempre ha sido Paul, y ahora por fin, después de muchos años, lo escucharé en vivo", expresó.
Como él, cientos acamparon una o dos noches, pasaron hambre y sed y resistieron horas bajo el sol y hasta una ligera llovizna.
"Me tocó dormir con cobijas y cartones, pero todo sea por ver a Paul", contó Ricardo Campos, de 17 años.
Según Seguridad Pública capitalina, fueron 115 mil las personas que abarrotaron el primer cuadro de la Ciudad --de acuerdo con un tweet de Marcelo Ebrard, 200 mil-- y pudieron escuchar el saludo en español que el ex Beatle lanzó al salir al escenario: "Estamos muy contentos de estar aquí en el Día de las Madres".
Y, tras interpretar "All My Loving", agradeció al público con un "¡Muchas gracias, chilangos!".
Más tarde, acompañado por el mariachi, deleitó a los asistentes con el tema "Obladi-Oblada" y lanzó el tradicional "¡Viva México, cabrones!".
Con plaza llena y miles de fans al tope de la euforia, el ex Beatle abandonó el corazón del DF con el título de Embajador Turístico de la Ciudad que previamente le otorgó el Jefe de Gobierno.