WASHINGTON, DC.- Estados Unidos, bajo el Presidente Barack Obama, postula una "tercera vía" en política antidrogas, alejada de extremos como la legalización o la guerra, y que representa el futuro de la política antinarcóticos alrededor del mundo, aseguró hoy el Zar Antidrogas de EU, Gil Kerlikowske.
Después que distintos Gobiernos del continente, como Guatemala, pidieran durante la pasada Cumbre de las Américas abrir un debate sobre la legalización de algunas drogas, el funcionario afirmó que la Administración Obama ya aplica una política antidrogas alejada de dogmas.
En un foro en el Center for American Progress (CAP, por sus siglas en inglés), un centro académico ligado al Partido Demócrata de EU, Kerlikowske planteó que el debate sobre política de drogas ha estado dominado por dos puntos de vista extremos.
"Por un lado, tenemos unos muy organizados y bien financiados activistas que insisten que la legalización de las drogas es una 'bala mágica' para atacar el problema de drogas de nuestro país. Del otro lado del debate están aquellos que insisten que con un enfoque de aplicación de drogas de 'guerra antidrogas' es la manera de crear una sociedad libre de drogas", refirió.
"La Administración Obama cree fuertemente que ninguno de estos enfoques es humano, compasivo, realista o, lo que es más importante, no está basado en la ciencia (..) es por eso que (...) perseguimos una 'tercera vía' para nuestra Nación sobre cómo aproximarse al control de drogas".
Ante la incredulidad de partidarios de la legalización de la mariguana en EU, que han acusado a Obama de lanzar redadas contra tiendas que venden la planta como medicina, el Zar Antidrogas intentó persuadir que la actual Administración promueve un enfoque ecléctico antinarcóticos.
"Este es un enfoque en torno a la política de drogas del siglo 21. Es progresista, innovador, basado en evidencia y representa el futuro de la política de drogas, no sólo en Estados Unidos, sino alrededor del mundo", aseveró.
Apenas a mediados de abril, el Gobierno de EU presentó su edición anual de su Estrategia Nacional para el Control de Drogas en la que enlista medidas, como la reducción de sentencias por arrestos de dosis de cocaína para consumo en el País, que según ellos muestra un giro en el enfoque.
Durante el foro, Kerlikowske volvió a alabar dos programas antidrogas innovadores: el Programa de Intervención de Mercado de Drogas (DMI, por sus siglas inglés) y el Proyecto Hope en Hawaii, que ofrecen a los infractores menores alternativas al encarcelamiento favoreciendo la recuperación.
De acuerdo con el funcionario, Obama reconoció el problema de drogas como un problema fundamentalmente de salud pública, lo que según él representa un hito en la política antinarcóticos de EU, y que queda probado en el lanzamiento en 2011 de la primera Estrategia Nacional de Prevención.
Estados Unidos gasta más de 31 mil millones de dólares en programas de educación y tratamiento, lo que representa, indicó, más de lo que gasta esta nación en financiar agencias y programas dedicadas al control de la oferta de narcóticos, aunque algunos critican que esto es aún menor.