WASHINGTON, DC.- Chen Guangcheng, disidente chino que se fugó de las autoridades del país, se comunicó con el Gobierno estadounidense desde un hospital en Beijing para que la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, le ayude a abandonar China junto a su familia.
De acuerdo con Victoria Nuland, vocera del Departamento de Estado, el opositor rechazó permanecer en su país, en el cual no se siente seguro, luego de llamar al Congreso y pedir viajar a Estados Unidos para tomar sólo un "descanso".
Según el opositor, diplomáticos estadounidenses le advirtieron que, de ocultarse más tiempo en la embajada, no podría reunirse en el futuro con su esposa. La amenaza fue confirmada por funcionarios de Estados Unidos.
Además, el activista aseguró que teme por su madre y hermanos, pese a que el Estado chino le prometió al activista un trato "humano", tanto para él como para su familia.
De acuerdo con un comunicado del Departamento de Estado, Washington se encuentra negociando una solución al caso de Chen, a través del subsecretario de Estado, Kurt Campbell, luego de que el opositor pidiera auxilio a la jefa de la diplomacia en el país.
"Quiero reunirme con la Secretaria Clinton. Espero poder obtener más ayuda de su parte", declaró Chen al congresista Chris Smith, durante una reunión del comité sobre asuntos de China para evaluar su caso.
Clinton llegó el miércoles a Beijing, a donde viajó para discutir con el Gobierno chino sobre temas estratégicos, así como para impulsar el diálogo comercial entre las dos naciones.
Sin embargo, los derechos humanos fueron parte del discurso de la Secretaria, quien exigió al régimen del gigante asiático mayor respeto a la "dignidad" de sus ciudadanos.
"Los Gobiernos deben responder a las aspiraciones de sus ciudadanos a la dignidad y al estado de derecho. Ningún país puede, ni debe, negar esos derechos", indicó Clinton durante la apertura de las negociaciones.
Chen, quien es invidente, escapó del arresto domiciliario, que cumplía desde el 22 de abril, para esconderse en la embajada estadounidense en China, la cual abandonó este miércoles luego de una negociación con autoridades locales.
El Gobierno del Presidente estadounidense, Barack Obama, encuentra en el caso de Chen una situación delicada, ya que de no auxiliarlo puede ser calificado de "blando" ante la situación de los derechos humanos en China rumbo a los comicios presidenciales de noviembre.