TIJUANA.- Una persona que se encontraba en custodia del Ejército murió en el interior de un vehículo conducido por soldados, confirmó la Procuraduría de Justicia de Baja California.
Guillermo Wong, de 38 años, había sido detenido aparentemente en la calle por soldados en el puerto de San Felipe, supuestamente con 150 dosis de droga sintética "cristal".
La muerte de Wong fue reportada minutos después por los soldados a las autoridades estatales, quienes confirmaron que el detenido falleció por broncoaspiración, según informó Miguel Ángel Guerrero Castro, coordinador contra la delincuencia organizada de la Procuraduría de Justicia de Baja California.
Sin embargo, la esposa de Wong, María Elena Irique, denunció ante medios informativos que alrededor de las 2:00 horas del miércoles varios soldados ingresaron a su domicilio rompiendo puertas para golpear a su marido y llevárselo semidesnudo en un vehículo privado que era escoltado por otro auto militar.
Denunció también que ha sido impedida de ver y recuperar el cuerpo para evitar confirmar el estado de tortura que sufrió antes de morir a manos de los militares.
La Procuraduría inició las investigaciones mientras el cuerpo permanece en el Servicio Médico Forense de San Felipe, comunidad ubicada a 200 kilómetros al sur de Mexicali.
Guillermo Wong, de 38 años, había sido detenido aparentemente en la calle por soldados en el puerto de San Felipe, supuestamente con 150 dosis de droga sintética "cristal".
La muerte de Wong fue reportada minutos después por los soldados a las autoridades estatales, quienes confirmaron que el detenido falleció por broncoaspiración, según informó Miguel Ángel Guerrero Castro, coordinador contra la delincuencia organizada de la Procuraduría de Justicia de Baja California.
Sin embargo, la esposa de Wong, María Elena Irique, denunció ante medios informativos que alrededor de las 2:00 horas del miércoles varios soldados ingresaron a su domicilio rompiendo puertas para golpear a su marido y llevárselo semidesnudo en un vehículo privado que era escoltado por otro auto militar.
Denunció también que ha sido impedida de ver y recuperar el cuerpo para evitar confirmar el estado de tortura que sufrió antes de morir a manos de los militares.
La Procuraduría inició las investigaciones mientras el cuerpo permanece en el Servicio Médico Forense de San Felipe, comunidad ubicada a 200 kilómetros al sur de Mexicali.