BUCHANAN, Nueva York.- Georgiana Stewart poda los arbustos de la entrada de su casa, en un pintoresco barrio de grandes jardines en Buchanan, un pueblo ubicado a una hora de Nueva York. Allí, en medio de los bosques que visten las orillas del río Hudson, sólo una cosa altera el paisaje: la gigantesca planta nuclear Indian Point.
"Si fuera por mí, les diría que se fueran de aquí", dice Stewart, una mujer de 81 años, la mayoría de los cuales los ha vivido inmersa en la tranquilidad de Buchanan.
"Todavía pienso que algo podría pasar en el futuro, aunque digan que nada terrible podría ocurrir. No se puede creer en todo lo que dicen", agrega.
El terremoto y el tsunami que desataron la crisis nuclear de Japón en marzo han profundizado los temores de que algo similar pueda ocurrir aquí. La industria está bajo escrutinio. Y, en medio de las advertencias de científicos, políticos y ambientalistas, la Comisión Reguladora Nuclear ha comenzado a revisar los mecanismos de seguridad y las normas que guían las 104 centrales nucleares del país.
"Los diseños de los reactores de Japón son similares, las barreras de protección son similares, y las regulaciones, en algunos casos, son incluso más fuertes", señaló hace unos días David Lochbaum, experto en energía nuclear de la Union of Concerned Scientists.
"Si un reactor de Estados Unidos se enfrenta a un desafío similar, tal vez no el mismo combo de tsunami y terremoto, pero algún desastre natural o error humano, es poco probable que la historia tenga un final feliz", sintetizó.
Al igual que la mayoría de las centrales nucleares del país, la licencia de los dos reactores nucleares de Indian Point expirará pronto, en 2013 y 2015. El Instituto de Energía Nuclear (NRC) debe decidir si extiende o no esa licencia.
El instituto, el organismo que representa a la industria, y algunos expertos sostienen que las plantas nucleares son seguras, y que, en las palabras de un reciente informe de esa institución es "poco probable" que algo similar a lo que ocurrió en Japón se replique ahí.
Sin embargo, Indian Point ha sufrido fallas en mecanismos de seguridad, fugas de material radioactivo, y una explosión de un transformador en 2007.
En 2008, un grupo de científicos de la Universidad de Columbia descubrió una falla sísmica a menos de dos kilómetros. No es la única central nuclear de Estados Unidos que sufre problemas, pero sí es la más vulnerable del país a un terremoto. Con todo, las posibilidades son ínfimas.
"Al final, todo se reduce a cuál es tu tolerancia al riesgo. La gente de aquí dice que no ha pasado nada desde que viven aquí, y la vida continúa", afirma Marylin Elie, una maestra retirada que vive en Cortland, a unos seis kilómetros de Indian Point.
"No hay tal cosa como un sistema seguro siempre que hay personas involucradas", completa.
Elie, una de las fundadoras de un grupo ambientalista que pelea por el cierre de Indian Point, acusa a la NRC de tener una relación demasiado estrecha con la industria, una acusación compartida, entre otros, por Lochbaum, quien afirma que "son la misma cosa".
Preocupado por los riesgos inherentes a la energía nuclear, el Gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, quiere cerrarla, no obstante, el Alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, rechazó esa idea, argumentando que Indian Point es vital para abastecer de electricidad a la Gran Manzana, y, si cierra, las tarifas subirían y habría un impacto económico dañino para una economía que aún sufre las consecuencias de la crisis financiera global.
Eric Rojo, Coronel del Ejército, ex funcionario del Departamento de Energía y actual miembro de la Coalición para una Energía Limpia y Segura, dijo que la discusión está teñida de ignorancia y emociones.
"No es cierto que hay un peligro inminente, y que tampoco es cierto que está todo bien. Estados Unidos puede vivir sin energía nuclear. Pero, ¿cuáles son las consecuencias?", indicó.

ENFOCAN DEBATE EN LA LIMPIEZA

La energía nuclear es considerada una de las fuentes de electricidad más limpias al no emitir dióxido de carbono y otros gases --como el óxido de nitrógeno y el óxido de azufre, causantes de la lluvia ácida--, sin embargo utilizan grandes cantidades de agua que toman de ríos o lagos, y generan desperdicios radioactivos, por el uso de uranio.
Sus características hacen que constantemente se desate un encarnizado debata en torno a si se trata de una energía limpia o no.
Comparado con el carbón --uno de los medios más utilizados para obtener electricidad en Estados Unidos y China, la energía nuclear sí emite menos gases, pero los intercambia por otras desventajas, de acuerdo con algunos analistas.
Eric Rojo, Coronel del Ejército, ex funcionario del Departamento de Energía y actual miembro de la Coalición para una Energía Limpia y Segura, apoya el uso de energía nuclear ante lo que ofrece frente a las otras alternativas disponibles.
"(La energía nuclear) es la más limpia de todas", sostiene.
En cambio, Marylin Elie, una de las activistas que pelea por el cierre de la planta nuclear Indian Point, ofrece otra visión.
"Somos tan egoístas que seguimos generando este uranio altamente tóxico y mortal. Y seguimos produciéndolo para hervir agua para el té. Es inmoral".