SAÚL, Corea del Sur.- El Ministro surcoreano de Defensa, Kim Kwan-jin, señaló que es posible que ante el fracaso del lanzamiento de un cohete de largo alcance, Corea del Norte se proponga realizar una prueba de sus armas nucleares.
"Creo que es posible que Corea del Norte (lleve a cabo una prueba nuclear), ya que Pyongyang ha hecho los preparativos por un largo tiempo", afirmó Kim a un comité parlamentario sobre asuntos de defensa.
Esta versión coincide con la opinión de fuentes diplomáticas que sostienen que ante el humillante fracaso del lanzamiento, Corea del Norte se pueda ver empujada a probar una bomba nuclear en un intento de salvar la dignidad.
El fallido lanzamiento representó un duro revés para el joven líder Kim Jong-un quien asumió el poder en diciembre, y este viernes fue ratificado por la Asamblea Popular como primer presidente de la Comisión de Defensa Nacional.
El joven líder Kim Jong-un ahora posee todos los altos cargos en el régimen de Corea del Norte, al consolidarse como jefe del Partido, del Estado y del Ejército, con lo que completó la transición tras la muerte de su padre en diciembre pasado.
Kim ya había sido nombrado primer secretario general del Partido de los Trabajadores y comandante supremo del Ejército Popular de Corea.
Al igual que el miércoles pasado, cuando su padre Kim Jong-il fue nombrado secretario general eterno del Partido, éste ahora fue designado como presidente eterno de la Comisión, como una forma de veneración al difunto líder.
Sin embargo, estos movimientos se producen tras el enorme fiasco que representó el fallido lanzamiento de un satélite de observación que sería puesto en órbita por un cohete de largo alcance que se destruyó dos minutos después de su despegue.
Este viernes, Corea del Sur denunció enérgicamente el lanzamiento fallido y lo calificó como un acto provocativo que amenaza la paz y la seguridad en la península coreana, y afirmó que tomará medidas frente al desafío sin sentido del régimen comunista.
En un comunicado oficial, leído por el Ministro de Asuntos Exteriores, Kim Sung-hwan, el Gobierno de Seúl señaló que Pyongyang debe responsabilizarse como es debido por haber realizado el lanzamiento, cuando la comunidad internacional le pidió que no lo hiciera.
Más de cuatro horas después del lanzamiento, en una rara admisión del fracaso, la agencia oficial de noticias norcoreana KCNA reconoció que el satélite de observación terrestre no pudo entrar en órbita.
"El lanzamiento de Corea del Norte es una violación de la resolución 1874 del Consejo de Seguridad de la ONU", señaló Kim, al referirse al documento aprobado en 2009, que prohíbe a Pyongyang llevar a cabo cualquier lanzamiento utilizando la tecnología de misiles balísticos.
Aunque Corea del Norte insistió que el lanzamiento del cohete fue un intento pacífico de poner un satélite en órbita, Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, los grandes aliados en la región, han considerado que era una prueba de misiles balísticos mal disimulada.
"Creo que es posible que Corea del Norte (lleve a cabo una prueba nuclear), ya que Pyongyang ha hecho los preparativos por un largo tiempo", afirmó Kim a un comité parlamentario sobre asuntos de defensa.
Esta versión coincide con la opinión de fuentes diplomáticas que sostienen que ante el humillante fracaso del lanzamiento, Corea del Norte se pueda ver empujada a probar una bomba nuclear en un intento de salvar la dignidad.
El fallido lanzamiento representó un duro revés para el joven líder Kim Jong-un quien asumió el poder en diciembre, y este viernes fue ratificado por la Asamblea Popular como primer presidente de la Comisión de Defensa Nacional.
El joven líder Kim Jong-un ahora posee todos los altos cargos en el régimen de Corea del Norte, al consolidarse como jefe del Partido, del Estado y del Ejército, con lo que completó la transición tras la muerte de su padre en diciembre pasado.
Kim ya había sido nombrado primer secretario general del Partido de los Trabajadores y comandante supremo del Ejército Popular de Corea.
Al igual que el miércoles pasado, cuando su padre Kim Jong-il fue nombrado secretario general eterno del Partido, éste ahora fue designado como presidente eterno de la Comisión, como una forma de veneración al difunto líder.
Sin embargo, estos movimientos se producen tras el enorme fiasco que representó el fallido lanzamiento de un satélite de observación que sería puesto en órbita por un cohete de largo alcance que se destruyó dos minutos después de su despegue.
Este viernes, Corea del Sur denunció enérgicamente el lanzamiento fallido y lo calificó como un acto provocativo que amenaza la paz y la seguridad en la península coreana, y afirmó que tomará medidas frente al desafío sin sentido del régimen comunista.
En un comunicado oficial, leído por el Ministro de Asuntos Exteriores, Kim Sung-hwan, el Gobierno de Seúl señaló que Pyongyang debe responsabilizarse como es debido por haber realizado el lanzamiento, cuando la comunidad internacional le pidió que no lo hiciera.
Más de cuatro horas después del lanzamiento, en una rara admisión del fracaso, la agencia oficial de noticias norcoreana KCNA reconoció que el satélite de observación terrestre no pudo entrar en órbita.
"El lanzamiento de Corea del Norte es una violación de la resolución 1874 del Consejo de Seguridad de la ONU", señaló Kim, al referirse al documento aprobado en 2009, que prohíbe a Pyongyang llevar a cabo cualquier lanzamiento utilizando la tecnología de misiles balísticos.
Aunque Corea del Norte insistió que el lanzamiento del cohete fue un intento pacífico de poner un satélite en órbita, Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, los grandes aliados en la región, han considerado que era una prueba de misiles balísticos mal disimulada.