BRIDGETOWN, Barbados.- Tras condenar la exclusión de que son objeto en los organismos multinacionales, los países del Caribe denunciaron que el grueso del lavado de dinero se concentra en los centros financieros de Europa y de Estados Unidos.
En la apertura de la II Cumbre México-Caricom, el Primer Ministro anfitrión, Freundel J. Stuart, condenó al "club de los ricos" por decir a los países marginados qué deben hacer en vez de acordar qué deben hacer ellos mismos.
Por lo pronto, Stuart encargó al Presidente Felipe Calderón -que en junio próximo será anfitrión del G-20-, enarbolar la voz de la comunidad caribeña para externar las preocupaciones de la región.
"La contribución que México puede hacer a la causa y desarrollo de Caricom es aquella de defensor. La función crucial de México como presidente del G-20 representa una oportunidad única para la preocupaciones de los pequeños marginados de llamar la atención a la cumbre del G20 a través de sus buenos oficios", planteó el Primer Ministro.
"Las señales preocupantes que trasladamos del club de los ricos del G20, cuyos miembros se unen para decir a los países que no son del G20 lo que deben hacer en vez de discutir lo que deben hacer en su propio grupo. El desplazamiento de los campos de juego es la respuesta a los centros del Caribe sin tener en cuenta que el conjunto del lavado de dinero y evasión de impuestos ocurre en los centros financieros de Europa y de Estados Unidos", reprochó.
Freundel J. Stuart dijo que Occidente debía recoger las sensibilidades legítimas de las pequeñas economías vulnerables y apoyar a la vez políticas en el área de desarrollo financiero, de comercio y para reenfocar el asunto de la deuda.
"Nosotros no queremos intercambiar una situación donde los países grandes e influenciables pueden hablar a nuestros nombre", lanzó el Primer Ministro, que también censuró la "anacrónica" exclusión de Cuba del seno de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
En ese tenor, el Presidente Felipe Calderón aseguró que el G-20 -bajo la presidencia de México- "no pretende sustituir a los organismos internacionales, sino dar curso y guía política a los procesos que en los organismos regionales se llevan a cabo".
Acompañado por la Secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, Calderón explicó que la crisis económica "no será ni la única, la probable ni principalmente el tema del G-20", sino que éste cónclave se propone discutir una agenda de largo plazo para el desarrollo sustentable y equilibrado en el futuro.
En la apertura de la II Cumbre México-Caricom, el Primer Ministro anfitrión, Freundel J. Stuart, condenó al "club de los ricos" por decir a los países marginados qué deben hacer en vez de acordar qué deben hacer ellos mismos.
Por lo pronto, Stuart encargó al Presidente Felipe Calderón -que en junio próximo será anfitrión del G-20-, enarbolar la voz de la comunidad caribeña para externar las preocupaciones de la región.
"La contribución que México puede hacer a la causa y desarrollo de Caricom es aquella de defensor. La función crucial de México como presidente del G-20 representa una oportunidad única para la preocupaciones de los pequeños marginados de llamar la atención a la cumbre del G20 a través de sus buenos oficios", planteó el Primer Ministro.
"Las señales preocupantes que trasladamos del club de los ricos del G20, cuyos miembros se unen para decir a los países que no son del G20 lo que deben hacer en vez de discutir lo que deben hacer en su propio grupo. El desplazamiento de los campos de juego es la respuesta a los centros del Caribe sin tener en cuenta que el conjunto del lavado de dinero y evasión de impuestos ocurre en los centros financieros de Europa y de Estados Unidos", reprochó.
Freundel J. Stuart dijo que Occidente debía recoger las sensibilidades legítimas de las pequeñas economías vulnerables y apoyar a la vez políticas en el área de desarrollo financiero, de comercio y para reenfocar el asunto de la deuda.
"Nosotros no queremos intercambiar una situación donde los países grandes e influenciables pueden hablar a nuestros nombre", lanzó el Primer Ministro, que también censuró la "anacrónica" exclusión de Cuba del seno de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
En ese tenor, el Presidente Felipe Calderón aseguró que el G-20 -bajo la presidencia de México- "no pretende sustituir a los organismos internacionales, sino dar curso y guía política a los procesos que en los organismos regionales se llevan a cabo".
Acompañado por la Secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, Calderón explicó que la crisis económica "no será ni la única, la probable ni principalmente el tema del G-20", sino que éste cónclave se propone discutir una agenda de largo plazo para el desarrollo sustentable y equilibrado en el futuro.