MÉXICO, DF.- Dania, la prostituta colombiana que tiene en jaque al Servicio Secreto de Estados Unidos, analiza demandar a esa dependencia por haber sido agredida por uno de sus agentes, reveló ayer The New York Times.
El diario, que cita a Marlon Betancourt el supuesto abogado de la mujer, asegura que ella no busca dinero con su demanda sino que quiere hacer valer sus derechos pues fue "maltratada".
Ayer en Washington el Servicio Secreto confirmó la renuncia de otros tres funcionarios, elevando a seis el número de empleados que han dejado el organismo por su presunta participación en un escándalo con prostitutas en Cartagena, Colombia, antes de un viaje de Barack Obama.
También se informó que un duodécimo empleado está implicado en la investigación. Once agentes estaban vinculados originalmente en el escándalo, en el que al menos 21 mujeres fueron llevadas a un hotel en Cartagena.
El Pentágono también sumó un efectivo al personal militar investigado en el episodio, aclarando que eran 11 en lugar de 10 los sondeados. El undécimo hombre es un miembro de las Fuerzas Especiales del Ejército.
Dos de los tres empleados que dejaron la agencia a principios de semana, David Chaney y Greg Stokes, eran supervisores con cerca de veinte años en el Servicio Secreto.
Justamente una revelación del Washington Post sobre Chaney avivó más el escándalo sobre este embarazoso caso.
En 2009 Chaney cargó por lo menos dos fotos de sí mismo en Facebook junto a la entonces candidata republicana a la Vicepresidencia, Sarah Palin, y escribió que "se fijaba en ella''
"Realmente me estaba fijando en ella, si sabes lo que quiero decir'', escribió Chaney sobre su asignación custodiando a Palin.
Palin dijo que el escándalo era "un síntoma de un gobierno descontrolado''.
El Presidente Obama fue informado ayer sobre la investigación por el director del Servicio Secreto, Mark Sullivan, aunque no se dieron mayores detalles.
El diario, que cita a Marlon Betancourt el supuesto abogado de la mujer, asegura que ella no busca dinero con su demanda sino que quiere hacer valer sus derechos pues fue "maltratada".
Ayer en Washington el Servicio Secreto confirmó la renuncia de otros tres funcionarios, elevando a seis el número de empleados que han dejado el organismo por su presunta participación en un escándalo con prostitutas en Cartagena, Colombia, antes de un viaje de Barack Obama.
También se informó que un duodécimo empleado está implicado en la investigación. Once agentes estaban vinculados originalmente en el escándalo, en el que al menos 21 mujeres fueron llevadas a un hotel en Cartagena.
El Pentágono también sumó un efectivo al personal militar investigado en el episodio, aclarando que eran 11 en lugar de 10 los sondeados. El undécimo hombre es un miembro de las Fuerzas Especiales del Ejército.
Dos de los tres empleados que dejaron la agencia a principios de semana, David Chaney y Greg Stokes, eran supervisores con cerca de veinte años en el Servicio Secreto.
Justamente una revelación del Washington Post sobre Chaney avivó más el escándalo sobre este embarazoso caso.
En 2009 Chaney cargó por lo menos dos fotos de sí mismo en Facebook junto a la entonces candidata republicana a la Vicepresidencia, Sarah Palin, y escribió que "se fijaba en ella''
"Realmente me estaba fijando en ella, si sabes lo que quiero decir'', escribió Chaney sobre su asignación custodiando a Palin.
Palin dijo que el escándalo era "un síntoma de un gobierno descontrolado''.
El Presidente Obama fue informado ayer sobre la investigación por el director del Servicio Secreto, Mark Sullivan, aunque no se dieron mayores detalles.