TIJUANA.- Al mantener una ley obsoleta para juegos y sorteos, México posibilita el lavado de dinero en los establecimientos irregulares, denunciaron Daniel Amoroso, presidente de la Organización Mundial de Sindicatos del sector de juegos de azar de la Union Network International (UNI), y Mario Madrigal, Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores Operadores de Libros y Establecimientos de Diversión, Hoteles, Restaurantes y Comunicaciones (Sintoled).
En México, de acuerdo con Madrigal, hay 311 casinos, de los cuales 187 no están dados de alta de manera regular o son empresas amparadas, es decir, un 62.3 por ciento del total.
Por su parte, Daniel Amoroso, criticó que con el ex Presidente Vicente Fox se asentó un reglamento que facilitó la proliferación de casas de apuesta que evaden impuestos y que están amparados por la ley.
México tiene una Ley Federal de Juegos y Sorteos obsoleta, que data de 1947, añadió, y está entre los 12 países que carecen de una regulación acorde al siglo XXI.
En enero del 2004, la Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló un reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos realizado durante la administración del ex Presidente Vicente Fox.
"Creemos que Vicente Fox tuvo la oportunidad y al menos parecía (tener) la intención política de modificar una ley del año 40, obsoleta, pensábamos que iba a darle modernidad y claridad a la ley", apuntó.
"Pero lo que nosotros pensamos es que benefició a algunos empresarios, a muy pocos, eso perjudica a todos los mexicanos que no tienen esos recursos (a través de la recaudación fiscal), (Fox) se quedó a mitad del camino porque esos empresarios encontraron una rendija jurídica para estar amparados", añadió.
Se trata de una competencia desleal para quienes sí están regulados por el Estado, exaltó el también diputado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
"Una actividad de juego, de entretenimiento, para desarrollarse, tiene qué tener dos o tres pilares fundamentales, presencia del Estado, transparencia desde el origen a través de licitaciones públicas para quienes quieran invertir y un marco jurídico para los trabajadores", añadió.
"Si uno analiza que hay más casinos irregulares que casinos legales eso es un llamado de atención para todo el poder político", estableció.
En la mayoría de los casos a nivel mundial, destacó, los establecimientos que no están de manera regular están relacionados con la delincuencia organizada.
"Con los que son legales sí (hay forma de saber que no hay actividad ilícita), pero donde el Estado no controla no hay manera de saber (si lavan o no dinero esas empresas)", refirió.
"Desgraciadamente, es la plata del lavado de dinero la que está detrás, no digo que sea el caso de México, pero normalmente es lo que pasa, porque no hay presencia del Estado", puntualizó.
En México, de acuerdo con Madrigal, hay 311 casinos, de los cuales 187 no están dados de alta de manera regular o son empresas amparadas, es decir, un 62.3 por ciento del total.
México tiene una Ley Federal de Juegos y Sorteos obsoleta, que data de 1947, añadió, y está entre los 12 países que carecen de una regulación acorde al siglo XXI.
En enero del 2004, la Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló un reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos realizado durante la administración del ex Presidente Vicente Fox.
"Creemos que Vicente Fox tuvo la oportunidad y al menos parecía (tener) la intención política de modificar una ley del año 40, obsoleta, pensábamos que iba a darle modernidad y claridad a la ley", apuntó.
"Pero lo que nosotros pensamos es que benefició a algunos empresarios, a muy pocos, eso perjudica a todos los mexicanos que no tienen esos recursos (a través de la recaudación fiscal), (Fox) se quedó a mitad del camino porque esos empresarios encontraron una rendija jurídica para estar amparados", añadió.
Se trata de una competencia desleal para quienes sí están regulados por el Estado, exaltó el también diputado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
"Una actividad de juego, de entretenimiento, para desarrollarse, tiene qué tener dos o tres pilares fundamentales, presencia del Estado, transparencia desde el origen a través de licitaciones públicas para quienes quieran invertir y un marco jurídico para los trabajadores", añadió.
"Si uno analiza que hay más casinos irregulares que casinos legales eso es un llamado de atención para todo el poder político", estableció.
En la mayoría de los casos a nivel mundial, destacó, los establecimientos que no están de manera regular están relacionados con la delincuencia organizada.
"Con los que son legales sí (hay forma de saber que no hay actividad ilícita), pero donde el Estado no controla no hay manera de saber (si lavan o no dinero esas empresas)", refirió.
"Desgraciadamente, es la plata del lavado de dinero la que está detrás, no digo que sea el caso de México, pero normalmente es lo que pasa, porque no hay presencia del Estado", puntualizó.