MÉXICO, DF.- La diseñadora Vera Wang ha capturado la atención a los medios, pero no por sus diseños sino porque se encuentra defendiendo ante tribunales la fortuna que dejó su padre C.C.Wang a su muerte, pues Betty Phillips, quien fue la amante del magnate farmacéutico por más de 25 años, pide que se le reconozcan sus derechos.
La mujer está reclamando ante los tribunales que le corresponden cinco mansiones en Estados Unidos, un campo de golf, lujosos automóviles, una pinacoteca, un pago de 10 millones de dólares de compensación y una anualidad de 150 mil dólares mientras ella viva.
La pareja, que se llevaba 30 años de diferencia, se conocieron en los años 80 en Singapur, cuando ella tenía poco de haber terminado con una relación violenta, mientras él estaba casado con la madre de la diseñadora, Florence, según cita El País.
A la muerte de la esposa del también ex general, Phillips soñaba en convertirse en la esposa del pudiente, pero eso nunca. En 2004, cuando el señor Wang se encontraba en un mal estado de salud, luego de haber sufrido por segunda ocasión un ataque al corazón, ella decidió buscarlo, aunque él ya había dado órdenes de que no la dejaran pasar a su mansión en Southampton, donde se encontraba en aquel entonces con su familia, y pidió que se le entregara una carta y la firmara.
"Les he dicho a mis hijos y con esta carta lo certifico que como te he dicho, en el pasado, no tengo ninguna intención de casarme contigo y que bajo ninguna circunstancia seremos marido y mujer", se lee en la carta que tuvo acceso el The New York Daily News.
"Es más, como hasta el momento he cuidado de ti económicamente, no habrá ni una sola transferencia más de dinero hacia tu persona. Por favor, confírmame que con tu firma renuncias a cualquier tipo de reivindicación de la naturaleza que sea contra mí, mi familia o mi fortuna".
La mujer está reclamando ante los tribunales que le corresponden cinco mansiones en Estados Unidos, un campo de golf, lujosos automóviles, una pinacoteca, un pago de 10 millones de dólares de compensación y una anualidad de 150 mil dólares mientras ella viva.
La pareja, que se llevaba 30 años de diferencia, se conocieron en los años 80 en Singapur, cuando ella tenía poco de haber terminado con una relación violenta, mientras él estaba casado con la madre de la diseñadora, Florence, según cita El País.
A la muerte de la esposa del también ex general, Phillips soñaba en convertirse en la esposa del pudiente, pero eso nunca. En 2004, cuando el señor Wang se encontraba en un mal estado de salud, luego de haber sufrido por segunda ocasión un ataque al corazón, ella decidió buscarlo, aunque él ya había dado órdenes de que no la dejaran pasar a su mansión en Southampton, donde se encontraba en aquel entonces con su familia, y pidió que se le entregara una carta y la firmara.
"Les he dicho a mis hijos y con esta carta lo certifico que como te he dicho, en el pasado, no tengo ninguna intención de casarme contigo y que bajo ninguna circunstancia seremos marido y mujer", se lee en la carta que tuvo acceso el The New York Daily News.
"Es más, como hasta el momento he cuidado de ti económicamente, no habrá ni una sola transferencia más de dinero hacia tu persona. Por favor, confírmame que con tu firma renuncias a cualquier tipo de reivindicación de la naturaleza que sea contra mí, mi familia o mi fortuna".